Indignación por el corte de la N-260 en Ribamala: colas kilométricas y denuncia de abandono

Usuarios y ayuntamientos denuncian la lentitud de las obras y la falta de recursos, afectando gravemente la movilidad en la comarca del Ripollès.

Imagen genérica de retenciones de tráfico por obras en una carretera de montaña en Cataluña.
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Imagen genérica de retenciones de tráfico por obras en una carretera de montaña en Cataluña.

La situación en el corte de la N-260 en Ribamala genera indignación por las colas kilométricas, especialmente los fines de semana, y la denuncia de abandono por parte de las administraciones.

La congestión en la N-260 a su paso por Ribamala se ha vuelto insostenible, con retenciones que alcanzan los 3 kilómetros los fines de semana y días festivos, afectando gravemente tanto a los visitantes como a los residentes y trabajadores de la comarca del Ripollès. La lentitud de las obras y la percepción de una falta de operarios han generado una sensación de abandono y decepción entre los usuarios.
Los afectados critican que muchos días no se ha visto actividad en la zona de obras y que la fluidez del tráfico se ve poco facilitada. "Tengo la sensación de que no hay conciencia de lo grave que es esta afectación para la comarca", lamenta uno de los conductores afectados, que señala la falta de esfuerzos para solucionar el problema en esta "arteria principal".
El Ayuntamiento de Sant Joan de les Abadesses ha contactado repetidamente con el Ministerio para denunciar la situación, recibiendo como respuesta una falta de recursos. Ante esto, el Servei Català de Trànsit asumirá la regulación del paso alternativo los fines de semana, con operarios que sustituirán el semáforo para mejorar la fluidez. El alcalde de Sant Joan de les Abadesses, Ramon Roqué, confía en que las quejas de los usuarios "tendrán sus frutos".
Por su parte, el Consell Comarcal del Ripollès ha enviado una carta al Ministerio pidiendo más recursos no solo para el tramo de Ribamala, sino para toda la N-260 en el Ripollès, calificándola de "carretera olvidada por el estado" con tramos en mal estado. El vicepresidente del Consell, Sergi Albrich, remarca la necesidad de una actuación integral.
Con la intervención del Servei Català de Trànsit, se espera una mejora con la regulación manual del tráfico los fines de semana, aunque se prevé que la situación pueda alargarse unos meses más.