El acto, organizado por la JNC, ha reunido a unas cuatrocientas personas en Planoles. El discurso de Pujol, leído por la presidenta del consejo nacional de la JNC, Carlota Monfort, ha defendido el modelo de “Catalunya, un sol poble” y ha hecho una llamada a la integración y la cohesión social, en un contexto de crecimiento de discursos contrarios a la inmigración.
Sin mencionar directamente ninguna formación política ni dirigente, Pujol ha rechazado las ideas que vinculan la defensa de la identidad con la exclusión. Ha advertido: “No convirtáis nunca a vuestros adversarios en enemigos, no confundáis firmeza con sectarismo, ni identidad con exclusión”. Ha subrayado que la fortaleza de Catalunya “nunca ha sido la uniformidad, sino la capacidad de integrar, de sumar y de hacer sentir partícipes a personas muy diferentes”.
El ex president ha destacado la capacidad integradora como una de las grandes victorias históricas de Catalunya y ha remarcado el deber continuo de “mantener la lengua, transmitir una cultura, integrar a la gente que viene de fuera y cohesionar”. Ha señalado que esta tarea es especialmente necesaria en un mundo globalizado donde las identidades tienden a debilitarse.
En su mensaje, Pujol ha hecho un llamamiento a afrontar el futuro con confianza, evitando el miedo, el cierre o la nostalgia. “Una nación pequeña solo sobrevive si tiene personalidad, si sabe quién es”, ha afirmado.
Finalmente, ha pedido no caer en el pesimismo ni el desánimo, recordando que “Catalunya ha superado dificultades mucho mayores que las actuales”. Ha advertido que el principal peligro para el país es “el cansancio interior, la resignación y el desánimo”, y ha defendido que “las naciones fuertes son aquellas que tienen una sociedad fuerte”.
Al acto han asistido unas cuatrocientas personas, incluyendo al secretario general de Junts, Jordi Turull; el presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull, y antiguos dirigentes de la JNC y de Convergència como Carles Campuzano, Jordi Xuclà, Marta Pascal, Albert Batalla e Irene Rigau.
Durante el homenaje se ha repasado la trayectoria política y personal de Pujol, quien ha reivindicado su vida dedicada a servir a Catalunya, “con errores y aciertos”, y ha hecho un llamamiento a seguir trabajando por el país con una visión a largo plazo, ya que “Catalunya es una obra inacabada”.




