Las rachas de viento han causado estragos desde la madrugada, afectando especialmente a la infraestructura eléctrica. Protección Civil ha informado de que la caída de un árbol sobre una línea de alta tensión ha dejado sin servicio a 2.900 abonados. Los servicios de emergencia también han intervenido en diversos puntos por desprendimientos en tejados y para retirar árboles que impedían la circulación en varias vías locales.
“"No puede ser que nos quedemos sin conectividad."
Los ediles han mostrado su inquietud por la vulnerabilidad de la comarca ante estos episodios, que aseguran son cada vez más habituales debido al cambio climático. La principal queja radica en la fragilidad de las conexiones, que deja a los núcleos de población incomunicados en momentos críticos de emergencia meteorológica.




