Un servicio innovador combate la soledad no deseada en la tercera edad del Ripollès

La iniciativa 'De casa, al Casal' facilita la movilidad y la participación en actividades sociales para personas con dificultades.

Imagen genérica de una persona mayor en un entorno comunitario, simbolizando la lucha contra la soledad no deseada.
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Imagen genérica de una persona mayor en un entorno comunitario, simbolizando la lucha contra la soledad no deseada.

La Cooperativa Hèstia Benestar ha lanzado el programa 'De casa, al Casal' en Sant Pau de Segúries, Sant Joan de les Abadesses y Ogassa, ofreciendo transporte y acompañamiento a personas mayores para participar en actividades comunitarias y combatir la soledad no deseada.

Esta iniciativa, que ya beneficia a varias personas en la comarca del Ripollès, tiene como objetivo principal acercar a las personas mayores con dificultades de movilidad o en situación de soledad no deseada a los espacios comunitarios y a diversas actividades sociales. El servicio incluye el acompañamiento de una cuidadora que recoge a los usuarios en su casa y los lleva hasta el casal, facilitando así su participación.
Un ejemplo de éxito es el caso de una residente de Sant Pau de Segúries de 87 años, que gracias a este servicio ha podido volver a ir a la peluquería semanalmente. Cada jueves, el casal se transforma en un salón de belleza, permitiendo a las usuarias disfrutar de un servicio esencial y de un espacio de socialización.

"He salido y he podido subir al coche, no tendré que sufrir por llevar el carro hasta casa. Vendré cada semana, siempre que esté bien."

una usuaria del servicio
Una de las cofundadoras de la Cooperativa Hèstia Benestar ha destacado la importancia de estos servicios, subrayando que muchas personas mayores tienden a aislarse debido a dificultades físicas y emocionales. El miedo a caer o a enfrentarse al día a día puede limitar su vida social, y proyectos como este les proporcionan una vía para retomar sus rutinas y mantenerse activos.
Una de las peluqueras que colabora con la iniciativa, trasladando su salón de Camprodon al casal de Sant Pau de Segúries una vez por semana desde hace seis años, ha expresado su satisfacción con el proyecto. Ha señalado que muchas personas mayores tienen cada vez más carencias de movilidad y que este servicio es fundamental para aquellos que no siempre pueden contar con la ayuda de sus familiares.

"Muchas personas mayores, por sus dificultades físicas y emocionales, empiezan a encerrarse en sí mismas y les cuesta salir; el miedo a caer o el miedo del día a día, así tienen una manera de poder salir y que retomen su día a día."

una cofundadora de la cooperativa
Desde el Ayuntamiento de Sant Pau de Segúries, su máximo representante ha mostrado su satisfacción con la oferta de estos servicios, aunque actualmente cuentan con dos usuarias, esperan que el número aumente. Ha recalcado que la población es envejecida y que es crucial atender a las personas mayores, apostando por este tipo de propuestas. También ha hecho un llamamiento al Departamento para que dé más apoyo a iniciativas similares, especialmente en pueblos pequeños donde estos servicios son aún más necesarios.