La calidad del agua suministrada en la zona baja del Canal Segarra-Garrigues ha generado una fuerte polémica entre los agricultores. Según explican, el agua llega tan sucia que les obliga a limpiar sus dispositivos de riego varias veces al día, afectando gravemente su trabajo y los cultivos.
Los campesinos afectados, pertenecientes al sector 12 del canal que incluye tierras de Aspa, Alfés, el Cogul y Alcanó, lamentan tener que limpiar los filtros manuales hasta tres veces diarias. "Pagamos un servicio de lujo y recibimos agua de mala calidad", señalan, reclamando una solución urgente para recibir agua limpia.
Fuentes de Aigües del Segarra-Garrigues (ASG), la entidad gestora del canal, han admitido problemas de turbidez, aunque los han limitado a una zona de 80 hectáreas en Aspa y aseguran que la situación ya está resuelta. Según ASG, la turbidez provenía del Segre, donde las lluvias intensas de otoño e invierno, junto con el posterior deshielo, han provocado episodios de sedimentos.
La situación ha generado malestar entre los agricultores, que ven cómo las mangueras de sus sistemas de goteo se inutilizan por la acumulación de tierra. Ante esta problemática, no descartan emprender acciones de protesta para exigir una mejora en la calidad del agua de riego.




