El temporal de viento deja sin luz a nueve pueblos de la Segarra y cierra el acceso a Gerb un mes

Las fuertes rachas de viento provocaron la caída de postes eléctricos y árboles, afectando a 226 abonados y obligando a cortar la carretera de Gerb.

Imagen genérica de un poste eléctrico caído o ramas de árbol bloqueando una carretera rural tras un temporal de viento.
IA

Imagen genérica de un poste eléctrico caído o ramas de árbol bloqueando una carretera rural tras un temporal de viento.

Un nuevo temporal de viento afectó ayer a la Segarra, dejando a 226 abonados sin suministro eléctrico ni fibra óptica, y obligó a cerrar el acceso a Gerb durante al menos un mes por desprendimientos.

Los municipios de la Segarra volvieron a quedarse ayer, por segunda vez en tres días, sin suministro eléctrico ni fibra óptica debido a un nuevo episodio de viento. Esta incidencia afectó a núcleos como Estaràs, Gàver y Vergós Guerrejat, así como Freixenet, Sant Domí, el Castell de Santa Maria y Melió en Sant Guim de Freixenet, y Montpalau en Ribera d’Ondara.
Fuentes de Endesa confirmaron que la avería, producida a las 10.56 horas, fue causada por la caída de dos postes eléctricos y dejó inicialmente a 226 abonados sin servicio. Aunque se restableció parcialmente, 40 usuarios continuaron sin conexión hasta la tarde. Las rachas de viento superaron los 90 km/h en Espot, los 84 km/h en el Montsec y los 77 km/h en Castellnou de Seana.

"La falta de luz y fibra hace que parezca el fin del mundo."

Jordi Duocastella · Alcalde de Estaràs
En la comarca de la Noguera, el acceso a Gerb por la LV-9047 permanecerá cerrado al menos un mes. La alcaldesa de Os de Balaguer, Estefania Rufach, explicó que se instalará una nueva red metálica y se limpiará el talud tras los desprendimientos de rocas del sábado. Mientras tanto, en Montellà i Martinet, un árbol derribó una línea eléctrica, dejando sin luz a los vecinos de Montellà hasta el mediodía.
El temporal también tuvo graves consecuencias en el Pirineo. En la Val d’Aran, el Puerto de la Bonaigua (C-28) continúa cerrado después de que los técnicos del Centre de Lauegi provocaran de forma controlada siete aludes. El espesor de nieve supera los 1,60 metros, y el riesgo de aludes se ha elevado a 3-4 en el Aran, el Sobirà y la Ribagorça.