Los trabajos se han concentrado en un tramo de tres kilómetros muy deteriorado. La intervención, que debía empezar el lunes, se adelantó al domingo para aprovechar el buen tiempo. Esta medida ha supuesto el cierre de un carril por sentido, situación que continuará mientras se comprueba la evolución del nuevo asfalto.
“"Lo que pasó el viernes obliga a una actuación de emergencia inmediata. Hay que actuar lo antes posible; no podemos esperar al inicio formal de las obras."
El alcalde de Cervera, Jan Pomés, atribuye el caos a la falta de mantenimiento, el clima adverso y la presencia de fragmentos metálicos. Aunque esta obra de emergencia supone una inversión de tres millones de euros, la remodelación total de este tramo de la Segarra está prevista para finales de marzo.




