La denuncia llega en un contexto marcado por el auge de la extrema derecha y la crispación política. La entidad considera estos hechos como ataques a la libertad de expresión, la identidad y la historia del pueblo.
El Ayuntamiento de Corbins ha manifestado que cumplirá con sus obligaciones, pero ha asegurado que no renunciará a defender su posición simbólicamente, animando a la ciudadanía a hacerlo a través de las redes sociales, los balcones y otras vías de comunicación.
El comunicado destaca la voluntad del pueblo de Corbins y de Cataluña de mantener su identidad e historia, afirmando que, a pesar de la posible retirada de esteladas, la voluntad popular no podrá ser borrada. También se enfatiza la intención de demostrar esta voluntad en las próximas elecciones.
El Ayuntamiento reitera su compromiso de velar por el pueblo y luchar por el país.




