La actuación, iniciada por Acuaes, entidad adscrita al Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), busca prevenir la rotura de la conducción del aliviadero del embalse, ubicado en el canal de Saidí. La inestabilidad se debe a las humedades detectadas en los suelos naturales por donde discurre el canal, situados junto al estribo derecho de la presa.
“"Se han detectado humedades bajo el canal, y se están colocando materiales para evitar que se rompa."
Un eventual deslizamiento o rotura del canal podría generar el riesgo, calificado de posible pero improbable, de desestabilizar la pendiente que soporta el estribo derecho de la presa de materiales sueltos. Esto podría causar daños aguas abajo en municipios ribereños del Baix Cinca y del Segrià.
La preocupación por las humedades se acentuó tras las fuertes precipitaciones registradas entre diciembre y enero, con acumulaciones de entre 104 y 133 litros por metro cuadrado en los pluviómetros cercanos. Sin embargo, Acuaes remarcó que la actuación "no afecta al cuerpo de la presa", que se encuentra en buen estado. El incidente se detectó antes de las lluvias invernales, ya que la adjudicación de los trabajos a la empresa valenciana Vilor se realizó el 18 de diciembre por 402.500 €.




