Esta brecha de precios responde a factores estructurales y a la volatilidad del mercado internacional por el conflicto en Irán. Localidades como Almacelles, Balaguer o Térmens destacan por sus precios bajos gracias a modelos automatizados, mientras que en el Pla d'Urgell se encuentran los surtidores más caros.
Las estaciones desatendidas y de marca blanca logran ajustar sus márgenes al mínimo. Por el contrario, los establecimientos tradicionales mantienen precios más altos vinculados a servicios como tienda 24 horas, personal en pista y programas de fidelización que no siempre se reflejan en el precio del panel informativo.




