La organización estaba dirigida por una pareja desde la Comunidad de Madrid. El grupo captaba a personas vulnerables o indigentes, ofreciéndoles 1.000 euros por prestar su fotografía para confeccionar documentos falsos y recoger los vehículos en los concesionarios oficiales.
Una vez adquiridos, los turismos eran trasladados a Francia, Alemania o Rumanía para su venta ilícita. La operación policial ha logrado recuperar 28 vehículos de alta gama, cuyo valor total asciende a 1.260.000 euros.
La investigación comenzó tras la alerta de una entidad financiera. Además de las detenciones en Madrid y Lleida, se han producido arrestos en Albacete, Plasencia, Guadalajara y Francia, desmantelando también un laboratorio de falsificación documental.




