Cientos de palomas se han establecido bajo los arcos de hormigón del puente del ferrocarril que une los barrios de Cappont y Pardinyes en Lleida. Esta masiva presencia de aves, que llevan meses o incluso años agrupándose allí, es visible para los peatones que transitan por el puente de Príncep de Viana, también conocido como el puente de las guitarras.
Las palomas generalmente buscan lugares altos, seguros y protegidos para anidar, imitando los acantilados de sus ancestros. Prefieren espacios como huecos en tejados, cornisas, balcones, aires acondicionados y, como en este caso, bajo los puentes.
“"No nos constan quejas sobre la proliferación de palomas en este espacio."
Fuentes del Ayuntamiento de Lleida informaron que no tienen constancia de quejas relacionadas con la presencia de estas aves. Añadieron que la brigada de control de plagas realiza un control constante en diversos puntos de la ciudad donde la acumulación de palomas puede superar el umbral de confort, llevando a cabo actuaciones individualizadas. En estos casos, se utilizan mallas u otras medidas físicas disuasorias.
Las mismas fuentes indicaron que las capturas de palomas están disminuyendo gracias a las medidas preventivas de control de los puntos de nidificación y a la colocación de barreras físicas cuando se incrementa la densidad en determinados puntos. La estructura actual del puente del ferrocarril data del período entre 1928 y 1932, y Adif realizó reformas en el viaducto hace poco más de dos años debido a desprendimientos causados por el paso del tiempo.




