La Generalitat asumirá directamente los trabajos de restauración de Cal Macià, situada en Vallmanya, término municipal de Alcarràs, y reclamará el coste al propietario. El inmueble, declarado bien cultural de interés nacional, se encuentra en un estado de degradación muy avanzado por décadas de abandono, con partes de la cubierta y muros derrumbados.
La casa, donde se tomaron decisiones relevantes para la historia contemporánea de Cataluña, como la preparación del complot de Prats de Molló y la fundación de Estat Català, fue declarada bien cultural de interés nacional en el año 2025.
La iniciativa popular Salvem Cal Macià ha acogido el anuncio con escepticismo, acusando a la Generalitat de querer hacer titulares y de falta de actuaciones efectivas. El portavoz, Ferran Dalmau, considera que los trámites administrativos sirven para justificarse ante la fiscalía, ya que no se ha sancionado al propietario ni se ha iniciado ninguna obra material.
La plataforma recuerda que hace cinco años que pidió la ejecución subsidiaria y critica la lentitud del Departamento de Cultura, que teme que llegue demasiado tarde. Dalmau denuncia también la falta de interlocución con el departamento, que no quiere reunirse con la entidad.
El Departamento de Cultura ha asumido las gestiones que realizaba el Ayuntamiento de Alcarràs, incluyendo requerimientos al propietario y negociaciones para una posible compraventa. El propietario habría pedido unos 250.000 euros o terrenos a cambio, una propuesta que aún no se ha concretado.
Esta es la tercera tentativa de compra de Cal Macià en más de tres décadas, tras ofertas municipales en los años noventa y un preacuerdo en 2019.
Una investigación abierta por la fiscalía, a raíz de una denuncia de Salvem Cal Macià, analiza si el ayuntamiento y la Generalitat han incumplido el deber de preservar el inmueble protegido. La plataforma sostiene que la legislación ya permitía una intervención directa de las administraciones.
Cal Macià, construcción de origen cartujo del siglo XVII, perteneció a la familia de Eugènia Lamarca, esposa de Francesc Macià, y tuvo un papel destacado en su vida familiar y política.




