La medida afecta al edificio número 25 de la calle Boters, en el Centro Histórico de Lleida. El incidente se produjo al mediodía del miércoles, cuando una parte de la pared del inmueble adyacente (números 21 y 23), que estaba siendo derribado, cayó. La Paeria atribuye el derrumbe inicial a la lluvia.
Las primeras inspecciones municipales han confirmado que los vecinos de las primeras plantas no corren peligro. Sin embargo, tres personas que residen en dos pisos de la segunda planta no podrán regresar a sus domicilios hasta que los técnicos finalicen la revisión estructural completa del inmueble.
Los Servicios Sociales ofrecieron alojamiento de emergencia a las tres personas afectadas, pero ninguna de ellas necesitó utilizarlo. En el momento del derrumbe parcial de la pared, solo había una persona dentro del edificio contiguo que está siendo demolido.
La primera teniente de alcalde y concejala de Agenda Urbana, Begoña Iglesias, se desplazó al lugar de los hechos para evaluar la situación y garantizar el apoyo municipal a los afectados. La Guardia Urbana ha mantenido la calle cortada de forma preventiva por seguridad.




