Los asaltos comenzaron el 5 de marzo en la zona de la calle de la Mercè, un lugar con una residencia de ancianos, un CAP y una iglesia, lo que subraya la vulnerabilidad de las víctimas. La policía ha destacado que la fragilidad de las mujeres y la violencia empleada provocaron que dos de ellas tuvieran que ser hospitalizadas a causa de las lesiones.
Según las declaraciones de las víctimas y los testigos, los autores eran muy jóvenes y operaban en grupo. Entre dos y cuatro jóvenes se abalanzaban sobre la víctima, mientras que otros apoyaban la acción. Después del tirón, huían en grupo hacia los Bloques Joan Carles.
Desde el primer momento, los Mossos iniciaron una investigación exhaustiva, recopilando detalles de los hechos e imágenes de cámaras de seguridad. Las patrullas identificaron grupos de jóvenes que se concentraban en la zona. El 23 de marzo, los agentes identificaron en la calle a dos menores que coincidían con las descripciones y las imágenes obtenidas. A partir de ese día, no se registraron más incidentes.
Los investigadores continuaron analizando las pruebas y confirmaron que los dos menores identificados eran, efectivamente, dos de los principales implicados en los tirones. Este jueves, los Mossos los detuvieron en el mismo barrio y los pusieron a disposición de la Fiscalía de Menores. La investigación sigue abierta para identificar al resto de jóvenes que participaron en los hechos.




