La inestabilidad internacional derivada del conflicto en Irán ha disparado la volatilidad de los precios del combustible. Esta situación ha acentuado la disparidad entre los puntos de venta, especialmente en la demarcación de Lleida, donde el coste medio se ha situado en 1,631 euros para la gasolina y 1,715 euros para el gasóleo.
Según el último registro oficial, la localidad de Tornabous ofrece los precios más competitivos de la zona, con el litro de gasolina a 1,429 euros. Otras opciones económicas se encuentran en Balaguer y Térmens, donde operan estaciones de bajo coste con precios que rondan los 1,47 euros.
En el lado opuesto, los precios se disparan en puntos como Les Basses d'Alpicat, donde la gasolina alcanza los 1,879 euros por litro. En el caso del gasóleo, la cifra más alta se ha detectado en Camarassa, alcanzando los 2,169 euros, lo que supone un coste total de 119 euros por un depósito de 55 litros.




