Las intensas lluvias del invierno han dejado numerosas fincas en el Segrià y el Urgell en estado crítico. El exceso de agua impide el acceso de maquinaria pesada, lo que ha bloqueado la fertilización nitrogenada habitual. Para evitar la pérdida de la cosecha, se está utilizando tecnología aérea para aplicar abono foliar directamente sobre la planta sin pisar el suelo saturado.
“"En muchas fincas el terreno sigue encharcado. Algunos prefieren no demorar más los tratamientos para salvar el cereal."
Esta práctica requiere permisos excepcionales de la administración, ya que la legislación prohíbe generalmente la dispersión de fitosanitarios con drones. La empresa Ilerdron, de Alcoletge, lidera estos planes pioneros que buscan combinar la agricultura de precisión con el cumplimiento normativo en situaciones climáticas extremas.




