La futura normativa del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) rural abre la puerta a la reconversión de inmuebles situados en suelo rústico en la provincia de Lleida. Estos edificios podrán ser destinados a viviendas de primera residencia, talleres artesanales o despachos profesionales, una medida clave para hacer frente a la despoblación que afecta a muchos municipios rurales.
En Lleida, donde el 80% de los municipios tienen menos de 2.000 habitantes, los alcaldes ya están identificando edificios que podrían beneficiarse de esta regulación. El decreto ley, actualmente en fase de enmiendas, podría tramitarse como proposición de ley, lo que podría retrasar su aprobación definitiva.
Los ayuntamientos reivindican desde hace tiempo una normativa urbanística adaptada a la realidad de los pueblos. La nueva ley, que se deriva del Estatuto del Municipio Rural, incluye la creación de un Incasòl Rural para inversiones, la simplificación de trámites urbanísticos y la posibilidad de licitar proyectos conjuntamente o recurrir a otras empresas públicas.
Paralelamente, la Agencia de la Vivienda de Cataluña abre mañana el plazo para solicitar ayudas a la rehabilitación de viviendas en poblaciones rurales, con una dotación de 5 millones de euros. Este programa, dirigido a 590 municipios, priorizará la rehabilitación de viviendas vacías durante los dos últimos años, ya sea para uso propio o para ponerlas de alquiler.




