El partido, disputado en Andratx, estuvo marcado por la poca trascendencia, ya que tanto los leridanos como los baleares ya habían perdido la categoría. La delegación de Lleida viajó con solo dieciséis futbolistas, sin completar la convocatoria por decisión técnica.
La primera parte mantuvo una cierta igualdad, con el debut del tercer portero, Joel Llobera, que realizó una destacada intervención ante una chilena de Garry en el minuto 14. Posteriormente, Jaume Pascual estrelló el balón en el larguero en el minuto 23 y, en el 42, falló una clara ocasión ante el portero local, Lluís Francisco.
Tras el descanso, el Atlètic Lleida tuvo oportunidades para marcar, como un remate de Asier en el minuto 57 y una acción de Aser Palacios en el 64, que disparó a la pierna del portero balear. Sin embargo, la dinámica de la temporada se repitió: tras las ocasiones leridanas, llegó el tanto rival.
En el minuto 66, Garry fue objeto de un penalti dudoso que Llabrés transformó en el primer gol. Poco después, en el 74, Garry provocó otro penalti, esta vez por una acción con Joel Llobera, que Nacho Sánchez convirtió en el 2-0. Finalmente, en el minuto 80, Eugenio sentenció el partido con un tiro desde fuera del área, dejando el marcador en 3-0.
“"El partido ha sido un reflejo de toda la temporada. Es una lástima terminar así. Otra vez tenemos ocasiones muy claras y en la primera llegada del rival, encajamos el gol."
Con esta derrota, el Atlètic Lleida cierra la temporada en la penúltima posición, a doce puntos de la salvación y con solo seis victorias en 34 jornadas. El entrenador, Jordi López, lamentó la situación y señaló que el penalti cambió el rumbo del partido, llevando al equipo a la frustración. Sobre su futuro, indicó que es momento de reflexión y de limpiar todo lo sucedido este año.




