La entidad leridana comunicó este jueves que la medida responde a los informes de Royal Verd, empresa responsable del mantenimiento, que no auguran una recuperación inmediata del terreno. El club busca así evitar mayores daños en una superficie que ya se encuentra muy castigada.
“"El club ha tomado esta decisión después de las valoraciones realizadas por Royal Verd, que sigue trasladando al club que el estado actual del terreno de juego no prevé una mejora significativa a corto plazo."
El calendario también ha influido en la decisión, ya que el Lleida CF disputará un partido aplazado contra el Vic el miércoles 4 de marzo en el mismo estadio. Esta actividad previa agravaría el estado del campo justo antes del compromiso del Atlètic Lleida.




