Según la entidad de Alpicat, que compite en Primera Catalana, el acuerdo preveía una colaboración que incluía la aportación de jugadores, técnicos y apoyo financiero. El club afirma que, al comprobar que la entidad de Cappont no tenía la capacidad de intervenir en las decisiones deportivas, decidieron finalizar la relación para evitar quedar solos ante las responsabilidades asumidas.
El comunicado señala que la junta directiva ha actuado con responsabilidad para proteger los intereses de la entidad, asegurando que el club no puede estar al servicio de otras organizaciones. Además, el Alpicat ha querido agradecer el compromiso de los jugadores que han decidido continuar formando parte del proyecto actual.
“"El club de Cappont no tenía nada firmado con el Alpicat y participó de forma altruista para dar salida a algunos jugadores."
Por su parte, fuentes del Atlètic Segre han negado la existencia de un compromiso formal y han calificado su participación como una colaboración altruista. Según estas mismas fuentes, la ruptura de la relación habría sido provocada por desavenencias internas ajenas al acuerdo de filiación inicial.




