La actuación consiste en la colocación de protecciones que imitan los detalles arquitectónicos de la antigua fábrica diseñada por Francesc de Paula Morera i Gatell. La demolición de los edificios anexos para la nueva terminal de autobuses ha dejado a la vista el avanzado estado de deterioro de los elementos ornamentales de esta construcción de 1915.
El inmueble, que cesó su actividad industrial en 2012, destaca por su combinación de obra vista, elementos metálicos y cerámica. Actualmente, la estructura presenta daños visibles en la cubierta y en los detalles decorativos que han motivado esta intervención estética y de seguridad en el barrio de Pardinyes.
“"El alcalde ha reclamado que se destinen los 4,5 millones de euros ahorrados en la adjudicación de la estación para rehabilitar La Meta."
Desde el Ayuntamiento de Lleida se ha instado a la Generalitat a reinvertir los ahorros obtenidos en la licitación de la estación de buses en la recuperación de este patrimonio histórico, esencial para la memoria industrial del Segrià.




