Esta infraestructura, proyectada originalmente en 2005, busca descentralizar la red ferroviaria de Barcelona. El plan contempla trenes de pasajeros a 250 km/h y transporte de mercancías a 150 km/h, con estaciones en localidades como Cervera, Igualada y Martorell.
“"Se quiere replicar lo que significó el eje transversal en Cataluña en su momento en el ámbito viario, en el ámbito ferroviario."
Con un presupuesto de 5,5 millones de euros para los nuevos estudios, la Generalitat busca definir una alternativa técnica propia frente a las propuestas del Ministerio de Transportes. El despliegue se realizará en dos fases, llegando en su etapa final hasta el aeropuerto de Girona-Costa Brava.




