El desenlace del choque estuvo marcado por la sangre fría de Cameron Hunt, quien anotó un triple fundamental a falta de 22 segundos. A pesar del esfuerzo de Ejim, que sumó 17 puntos, y de James Batemon, el equipo de Gerard Encuentra no logró gestionar la ventaja en un tramo final de máxima tensión ambiental.
La actuación arbitral generó indignación en la grada local, especialmente tras la técnica pitada a Jordi Ribas cuando el Lleida mandaba en el electrónico por tres puntos en el último minuto. Estas interrupciones y las expulsiones en el cuerpo técnico condicionaron el ritmo de un partido que los leridanos llegaron a dominar tras una gran reacción en el tercer cuarto.
Con este resultado, el Hiopos Lleida se mantiene en una zona peligrosa de la tabla. La próxima jornada será vital, ya que visitarán al Granada, colista de la categoría, con la obligación de sumar para alejarse de los puestos de descenso.




