El duelo comenzó con mucha igualdad y un ritmo eléctrico por parte de ambos conjuntos. No fue hasta el minuto 11 que Nico Ojeda inauguró el marcador con un potente disparo exterior que sorprendió al portero local, Jiménez. Antes del descanso, Sebas Moncusí amplió la ventaja visitante situando el 0-2 a pocos segundos del final de la primera parte.
En la reanudación, el protagonismo volvió a ser para Nico Ojeda, que sentenció prácticamente el encuentro con dos goles consecutivos que ponían un contundente 0-4. Pese a la distancia, el Cerdanyola no se rindió y recortó diferencias mediante Vázquez y Marc Coy, llegando a poner un peligroso 3-4 a falta de doce minutos para la conclusión.
“"La lectura en general es positiva, pero los errores que hemos cometido los tenemos que corregir."
En el tramo decisivo, la serenidad de los leridanos permitió sellar los tres puntos. Martí Gabarró anotó el quinto gol para dar aire al equipo y Jordi Badia cerró la cuenta goleadora en el minuto 47, certificando el 3-6 definitivo en una jornada redonda para los hombres de Edu Amat.




