El nuevo documento estratégico ha contado con la colaboración de diversos agentes sociales y patrimoniales de las tierras de Ponent. El objetivo es transformar el museo en un espacio más participativo, donde el público no sea solo un espectador, sino una parte activa de la experiencia cultural.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la actualización de los espacios expositivos y la mejora de la estructura organizativa interna. Se busca optimizar el funcionamiento de las áreas básicas del museo para ofrecer un servicio público más eficaz y adaptado a las necesidades actuales de la sociedad.
Asimismo, el plan refuerza la vocación territorial de la entidad. El Museo de Lleida intensificará su relación con el Archivo Arqueológico de Lleida y ampliará su despliegue para asesorar a otros municipios en la gestión de sus colecciones patrimoniales.




