Esta inversión se centró principalmente en los centros de transformación, que convierten la energía de media a baja tensión. La capacidad de controlar y maniobrar la red a distancia ha permitido a Endesa reducir hasta un 20% el tiempo que los clientes, tanto particulares como empresas, se ven afectados por incidencias.
La estrategia de digitalización busca reforzar la calidad del suministro y favorecer la integración de las energías renovables en el sistema.
Para lograrlo, la compañía instaló 32 nuevos telemandos en las redes de media tensión (11 de ellos en la capital de Lleida). Estos dispositivos de actuación remota permiten una respuesta mucho más rápida en caso de avería, ya que agilizan la localización y permiten alimentar a los clientes por vías alternativas desde el Centro de Control.
Además, durante el ejercicio 2025, se instalaron 338 LVS (Low Voltage Supervisor) en los centros de transformación de las doce comarcas, con 108 unidades en Lleida ciudad. Estos equipos recogen datos cruciales sobre tensión, intensidad y temperatura, facilitando la detección de anomalías como fraudes y mejorando la gestión de las infraestructuras.
Finalmente, se sustituyeron 53 cuadros de baja tensión (18 en la capital) con tecnología innovadora. Esta modernización, junto con la creación de gemelos digitales de las infraestructuras, se enmarca dentro del Plan de Inversión de Endesa en Lleida para la mejora y la automatización de las redes.




