La jornada superó las expectativas, con decenas de puestos de libros y flores repletos de visitantes desde el mediodía hasta la tarde. Libreros y editores confirmaron las buenas sensaciones previas, consolidando la Diada de Sant Jordi como un evento clave en la capital del Segrià.
Una de las novedades más bienvenidas fue la reubicación de los puestos en la rambla de Ferran, que, tras las obras de reforma del verano pasado, ofreció un espacio más amplio y cómodo para los paseantes. Esta mejora permitió una mejor circulación y una experiencia más agradable para los clientes de librerías y floristerías. Las entidades cívicas, sociales y culturales, así como partidos y sindicatos, se situaron en la avenida de Francesc Macià.
Las calles de Lleida se llenaron de compradores y curiosos, especialmente en las horas punta del mediodía y durante toda la tarde. El buen tiempo, con temperaturas primaverales, acompañó la celebración, que también incluyó actividades musicales organizadas por la Paeria en el escenario de Ferran con Democràcia, con conciertos de Damnor, Ares Merchal y Blanco Cénit, y sardanas con la Cobla Tàrrega.
Los puestos de las principales librerías y editoriales acogieron a numerosos autores locales que presentaban sus novedades literarias, con más de cuarenta títulos publicados este año. Las floristerías también cumplieron las previsiones, con aproximadamente 2,5 millones de rosas vendidas en toda Catalunya por el sector profesional, de un total de 7 millones de flores. La Diada también se celebró con gran éxito en otras capitales de comarca y localidades de la provincia de Lleida.




