La administración catalana pretende replicar el éxito de la línea de La Pobla de Segur, que ha ganado usuarios de forma constante desde 2006. El objetivo para la RL3 es alcanzar las 14 circulaciones diarias por sentido entre Lleida y Cervera.
El traspaso también implica que FGC se hará cargo de nueve estaciones en Ponent y cinco entre el Bages y la Anoia, actualmente degradadas. No obstante, la infraestructura seguirá dependiendo de Adif, lo que genera dudas sobre si se solucionarán los problemas de velocidad antes de otoño.




