La compañía prevé un aumento considerable de usuarios en las líneas que conectan Lleida con Terrassa y Cervera, gracias a la reducción del tiempo de viaje, que será competitivo con el coche, y al desarrollo del entorno metropolitano de Lleida. Esta transición se enmarca en el proceso de FGC para convertirse en el operador ferroviario integral de la región a través de la sociedad FGC Rail.
Las primeras mejoras incluirán la puesta en marcha de cuatro nuevos trenes adquiridos a Stadler, con una capacidad de 439 plazas, superior a los actuales. Además, se implementarán los sistemas de información al viajero en tiempo real de FGC en las estaciones que pasarán a su titularidad. Estas estaciones, que forman parte de las líneas RL3 (Lleida-Cervera) y RL4 (Lleida-Terrassa), serán objeto de una reforma integral para adaptarlas a los estándares de Ferrocarrils, incluyendo la instalación de sistemas de acceso y venta de billetes, así como una renovación de su imagen.
La futura oferta de servicio prevé 14 circulaciones diarias por sentido entre Lleida y Cervera, cinco de las cuales continuarán hasta Terrassa. Esto supondrá una mejora significativa respecto a la frecuencia actual de la línea RL3, operada por Renfe, que solo ofrece dos circulaciones. A pesar de las expectativas, la dirección de FGC ha expresado cautela, ya que la operación se realizará sobre vías que continuarán siendo propiedad de Adif, y en el tramo entre Manresa y Terrassa, el servicio coincidirá con trenes y estaciones de Renfe, requiriendo coordinación para compatibilizar los sistemas de información.
Paralelamente, Ferrocarrils está ampliando el taller ferroviario del Pla de Vilanoveta, en Lleida, para transformarlo en el Centro Operativo de Rodalies de Lleida. Este centro se equipará para el mantenimiento de los trenes, la gestión operativa y la formación de nuevos maquinistas mediante simuladores de conducción.




