La Batalla de Flors de Lleida, una tradición con raíces en el siglo XVII
Este evento emblemático de la Festa Major de Sant Anastasi comenzó como una procesión devocional y ha evolucionado hasta el actual desfile de carrozas.
Por Laura Cases Badia
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Imagen genérica de un desfile con confeti y serpentinas de colores.
La tradicional Batalla de Flors de Lleida, uno de los actos más destacados de la Festa Major de Sant Anastasi, tiene sus orígenes en el siglo XVII y ha evolucionado desde una procesión devocional hasta el actual desfile de carrozas.
La Rambla Ferran de Lleida se prepara para acoger nuevamente la Batalla de Flors, un evento que llena las calles de color y serpentinas. Esta celebración, que forma parte de la Festa Major de Sant Anastasi, tiene una historia que se remonta al siglo XVII, poco después de que Sant Anastasi fuera proclamado patrón de la ciudad en 1627.
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"Al principio, la celebración giraba en torno a una procesión de devoción al paso de la figura de Sant Anastasi. Durante el recorrido, la gente le lanzaba flores y coronas desde los balcones como ofrenda."
Con el tiempo, la tradición adquirió un carácter diferente. Las jóvenes solteras recogían flores y coronas para lanzarlas al santo, con la creencia de que si lograban coronarlo, se casarían antes de un año. Esta práctica dio origen a la actual Batalla de Flors.
Ya en el siglo XIX, hay constancia de carteles que anunciaban la
trena de flors
, y a principios del siglo XX, concretamente en 1920, la celebración evolucionó hacia un desfile de carrozas adornadas con flores naturales, principalmente de la Horta de Lleida. Estas carrozas competían por su belleza artística, acompañadas de bandas y grupos folclóricos. A partir de los años 50, la dificultad para conseguir flores naturales llevó a su sustitución por confeti y serpentinas.
Hoy en día, la Batalla de Flors mantiene su esencia histórica y su nombre original, a pesar de los cambios. En el desfile participan decenas de entidades de Ponent, y las carrozas recorren la Rambla Ferran en tres vueltas, aumentando la intensidad hasta transformar la calle en una explosión de color.
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"Sigue siendo uno de los eventos más esperados de la ciudad, donde grandes y pequeños pueden implicarse."