Tras un martes de brumas y temperaturas suaves que han superado los 20ºC, la estabilidad tiene las horas contadas. El Meteocat y la Aemet han activado avisos por el riesgo de vientos intensos y mala mar ante la retirada del anticiclón y la entrada de aire frío.
El miércoles por la tarde marcará el inicio de la transición con la llegada de un frente. Aunque las máximas todavía podrían alcanzar los 25ºC en zonas de Lleida y Tarragona, la cota de nieve en el Pirineo descenderá hasta los 800 metros al final del día.
Para el jueves, se espera que el ambiente sea mucho más fresco y desapacible. Las precipitaciones ganarán terreno y el viento del noroeste cobrará fuerza, con rachas especialmente violentas en el Empordà y el tercio sur de Catalunya.




