La investigación policial ha dado un giro decisivo gracias a la extracción de datos del dispositivo móvil del investigado, A.N.C.. Según confirmaron las autoridades, el teléfono contenía pruebas incriminatorias como fotografías de los botines, imágenes de los accesos forzados y datos de geolocalización que lo ubican en los puntos de los robos.
“"Pensamos que hay indicios y argumentos sólidos e inequívocos de su autoría."
La actividad delictiva se habría extendido desde finales de 2022 hasta el verano de 2025. La alarma social creció especialmente en diciembre de 2024, cuando dos viviendas de la partida Montcada fueron incendiadas tras ser saqueadas. Actualmente, el acusado se encuentra en prisión provisional por orden de la Audiencia de Lleida.




