El fuego, que se inició a las 12.18 horas, afectó una parte considerable del inmueble, aunque no se registraron heridos. La rápida intervención de los servicios de emergencia permitió controlar y extinguir las llamas antes de las 14.00 horas.
La Guàrdia Urbana de Lleida se encargó de coordinar el desalojo preventivo de los residentes del edificio. Afortunadamente, la mayoría de los vecinos pudieron regresar a sus hogares una vez finalizadas las tareas de extinción y ventilación.
La única excepción fue el residente de la vivienda directamente afectada por el incendio, quien se alojará temporalmente en casa de un familiar. Esta medida se mantendrá hasta que se pueda garantizar la seguridad y habitabilidad del piso dañado.




