El aviso del fuego se recibió a las 02.02 horas, movilizando a cinco dotaciones de los Bombers de la Generalitat. El establecimiento, ubicado en los bajos de un edificio de oficinas, ha quedado totalmente calcinado, aunque no se han registrado heridos en el suceso.
Las autoridades sospechan que el incendio ha sido intencionado. Se da la circunstancia de que el mismo local sufrió otro fuego el pasado 18 de febrero, coincidiendo con un robo en el que se sustrajo el dinero de la caja registradora.
Por el momento, la policía mantiene la investigación abierta para esclarecer la relación entre ambos incidentes en Lleida, sin que se hayan producido detenciones hasta la fecha.




