El tribunal ha repetido el juicio tras una orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que anuló la primera sentencia de 2023. Los nuevos magistrados consideran que no se ha acreditado ningún tipo de engaño ni abuso de la patología del paciente para obtener beneficios económicos.
“"La sala no ha logrado alcanzar la convicción necesaria para emitir un pronunciamiento condenatorio."
La defensa, liderada por Enric Rubio, sostuvo que la cesión de una vivienda valorada en 240.000 euros fue una decisión voluntaria de la familia para cubrir los gastos de manutención del enfermo, ingresado desde 1981.




