Este ambicioso proyecto busca duplicar la superficie ferial actual, con la construcción de nuevos pabellones y una conexión directa con el Palacio de Congresos de la Llotja mediante una pasarela. La redacción del proyecto está valorada en un millón de euros, y se estima que la ordenación urbana del espacio y el primero de los cinco nuevos pabellones podrían estar listos en un plazo de cuatro años.
El concurso de ideas se desarrollará en dos fases. La primera fase consistirá en la acreditación de la solvencia económica de las empresas interesadas, de las cuales se seleccionarán las cinco mejores. En la segunda fase, las firmas elegidas dispondrán de nueve meses para redactar el proyecto definitivo. Los diseños deberán contemplar los accesos al recinto, los nuevos pabellones con aparcamiento subterráneo, la movilidad interna y externa, la conexión con la Llotja y la gestión del canal de Seròs, ya sea soterrándolo o integrándolo en el espacio.
La financiación del proyecto está garantizada a través del Institut Català de Finances y la amortización de los terrenos actuales de la Fira, que se destinarán a la construcción de viviendas y a la ampliación de los Camps Elisis. El traslado permitirá aumentar la superficie ferial de 45.000 metros cuadrados a 116.000 metros cuadrados, de los cuales 27.000 serán cubiertos.
“"El nuevo recinto podrá acoger todo tipo de ferias y salones nacionales e internacionales, así como fiestas o eventos como el Aplec del Caragol, será un recinto multifuncional encajado con la ciudad y tanto las obras de urbanización como la construcción de los pabellones se podrían hacer de forma simultánea."
Este proyecto tendrá un impacto directo en la economía de Lleida, con la creación de hasta 400 puestos de trabajo, posicionando la ciudad como la segunda capital ferial de Catalunya.
Paralelamente, el Patronato de la Fira de Lleida ha aprobado la contratación de un nuevo director general para el ente, un ingeniero experto en innovación tecnológica y exdirector de una fundación tecnológica. Esta persona relevará al director anterior, que dejó el cargo el pasado diciembre después de 18 años de servicio.
Además, los patronos de la Fira están ultimando un convenio con una sociedad responsable de la financiación y gestión de las infraestructuras de la Fira de Barcelona, para que Lleida pueda celebrar el congreso Smart Rural. Esta colaboración ya se anunció el pasado otoño. En cuanto a las cuentas, el ente cerró el año 2025 con un saldo positivo de 735.810 euros, gracias principalmente a la celebración de un salón importante. Esto permite calcular un saldo positivo de 255.000 euros para los años 2024 y 2025.




