El alcalde de Sudanell, un municipio del Segrià con poco más de 850 habitantes, ha expresado su preocupación por la falta de estabilidad en una figura clave para la legalidad y la transparencia municipal. Esta situación, con un cambio de interventor por año, provoca que la gestión se vuelva “frágil, lenta y jurídicamente vulnerable”.
“"Sin estabilidad, la gestión se vuelve frágil, lenta y jurídicamente vulnerable. Esta es una realidad habitual en los municipios pequeños."
El problema principal radica en que los profesionales de estos cargos se marchan a administraciones supramunicipales, como la Diputació de Lleida, atraídos por mejores condiciones laborales. Esta decisión, aunque legítima a nivel individual, es considerada “devastadora colectivamente” para el funcionamiento de los consistorios menores.
El edil cuestiona la sostenibilidad de un modelo donde las instituciones que deberían apoyar al mundo local terminan compitiendo en desigualdad de condiciones. Sin una “solución valiente”, advierte que la igualdad territorial se quedará solo en un eslogan vacío.




