Esta iniciativa, impulsada por el ejecutivo local, prevé regular el uso de la vestimenta que cubre completamente el rostro en diversos ámbitos de la ciudad. La propuesta llega después de intentos anteriores de vetar el burca, que fueron revocados por la justicia.
“"Hay un plan específico para que nadie sea más víctima que nunca fruto de esta ordenanza."
El gobierno en minoría tiene previsto someter la nueva ordenanza a aprobación durante el pleno municipal del mes de junio. La propuesta ha generado reacciones diversas entre los grupos de la oposición, con algunas formaciones mostrándose a favor y otras expresando críticas.
Mientras que Junts y el Partido Popular han manifestado su apoyo a la medida, Esquerra Republicana de Catalunya y el Comú de Lleida han expresado su desacuerdo con la prohibición planteada.




