La situación económica de muchas viudas en las zonas rurales de Lleida es especialmente precaria. En municipios como Senterada, el Soleràs, Bellaguarda, Castell de Mur, Abella de la Conca y Coll de Nargó, la pensión media de viudedad no supera los 611 euros, una cifra que las sitúa por debajo del umbral de la pobreza y las obliga a gestionar sus finanzas con menos de medio Salario Mínimo Interprofesional (1.221 € brutos).
Históricamente, la Seguridad Social ha aplicado penalizaciones a la cotización de los trabajadores del campo y autónomos, limitando las bases de cálculo para las pensiones. Esta circunstancia, combinada con el porcentaje aplicado para calcular la pensión de viudedad (entre el 52% y el 75% de la base del difunto), reduce significativamente las prestaciones para las mujeres que dependían de estos ingresos, mayoritarios en el ámbito rural.
Los datos de la Agencia Tributaria de 2023 indican una renta media bruta disponible de 12.247 € anuales (unos 1.037 € mensuales con dos pagas extras). Solo una minoría de municipios leridanos superan esta cifra con las pensiones de viudedad medias. Si se toma como referencia los 990 euros mensuales del umbral de la pobreza catalana, aún menos municipios cumplen estos mínimos.




