El conjunto leridano, que ya tenía el descenso confirmado, afrontó el partido con un once formado por jugadores menos habituales, incluyendo el debut en liga del portero Olivera y de Riku Akashi, este último en la segunda mitad. El encuentro, sin nada en juego, reflejó las dificultades que el equipo ha sufrido durante todo el campeonato.
El partido comenzó de manera trepidante, con L'Escala adelantándose rápidamente. En el minuto 5, Umaru abrió el marcador, y cinco minutos después, Expósito amplió la ventaja con un cabezazo, poniendo el 2-0. Sin embargo, la reacción del Lleida fue casi inmediata, con Aleix León recortando distancias en el minuto 11 con un potente disparo desde la frontal del área, situando el 2-1.
A pesar de los mejores momentos de los visitantes, un nuevo error defensivo permitió a Umaru firmar su doblete, estableciendo el 3-1. Tras el descanso, el Lleida intentó reaccionar, generando varias ocasiones claras, como una de Guido en el minuto 53 y otra de Óscar Rubio. Pero la sentencia llegó con un gol de Sanku, exjugador del Lleida, que culminó una jugada para fijar el definitivo 4-1.
“"Es cierto que hemos sido el peor equipo del grupo y, al final, nos pasan estas cosas."
El entrenador del Lleida CF, Jordi Cortés, reflexionó sobre la derrota, señalando que la falta de tensión competitiva puede llevar a errores. También hizo referencia a la importancia del próximo partido, que podría ser crucial para el futuro del club, expresando su deseo de que no tengan que "vestirse de luto" una vez más.




