La empresa concesionaria del servicio de aguas, Aqualia, mantiene un registro detallado de estos puntos críticos para ejecutar tareas de mantenimiento preventivo. Estas ubicaciones suelen coincidir con zonas bajas de la capital del Segrià, confluencias de calles con pendiente o vías con alta densidad de árboles.
Entre los espacios bajo vigilancia especial destacan la rambla Ferran, las avenidas Blondel y Pearson, así como el cruce entre Rovira Roure y Onze de Setembre. Otros puntos sensibles incluyen la Ll-12 y la calle Lluís Companys.
El año pasado se realizaron 3.703 intervenciones preventivas, especialmente en abril, septiembre y octubre. El Centro Histórico y la zona de la calle Riu Ebre fueron los sectores con más incidencias registradas.




