Estacionar en las explanadas de tierra que funcionan como aparcamientos gratuitos en diferentes puntos de la capital se está convirtiendo en un deporte de riesgo. La presencia de grandes socavones, agravada por las lluvias de los últimos días que los han llenado de agua, dificulta la circulación y pone en peligro la integridad de la parte inferior de los vehículos.
Uno de los puntos en peor estado es la gran parcela ubicada entre el Atlètic Segre y el colegio Frederic Godàs, en Cappont. Aunque la Paeria reparó el pavimento de tierra hace justo un año, la zona se ha degradado rápidamente. El Partido Popular (PP) criticó ayer el estado de este aparcamiento y reclamó que sea asfaltado para garantizar su durabilidad.
Circular por estas zonas pone en riesgo la integridad de la parte inferior de los vehículos, ya que los conductores no pueden calcular la profundidad de los baches llenos de agua.
Otros aparcamientos en situación similar incluyen el situado junto al hospital Santa Maria, el de delante del instituto Torre Vicens y el de los alrededores de la escuela Pinyana, en Balàfia. El Ayuntamiento de Lleida indicó que la brigada de acción inmediata tiene previsto ejecutar actuaciones de mantenimiento en estos solares tan pronto como mejore la climatología.
En cuanto al aparcamiento detrás del campus de Cappont de la Universitat de Lleida (UdL), uno de los más utilizados, el problema es recurrente. El actual gobierno de la UdL confirmó ayer la previsión de materializar la urbanización de esta parcela durante el año en curso, con una inversión que se acercará a los 1,2 millones de euros y un plazo de ejecución de obras de tres meses.




