La figura de José Manuel Esnal Pardo, conocido en el mundo del fútbol como Mané, llegó a Lleida el 28 de diciembre de 1988 como un técnico poco conocido. Su experiencia previa incluía el ascenso del Figueres a Segunda División, después de abandonar una carrera en el sector financiero. Fue el presidente Mario Duran quien lo fichó para sustituir a Koldo Aguirre e intentar evitar el descenso a Segunda B, un hito que finalmente no se pudo conseguir.
A pesar del descenso, Mané prometió devolver al club a la categoría perdida. Reestructuró completamente el equipo, combinando jugadores veteranos, jóvenes promesas y talentos de la cantera como Rubio, Palau y Bartolo. Esta estrategia dio frutos inmediatos, logrando el ascenso a Segunda División en su primera temporada completa. Posteriormente, el Lleida consolidó su posición, finalizando sexto y quinto en las temporadas siguientes, hasta proclamarse campeón en la campaña 1992-1993, logrando así su segundo ascenso a Primera División, después del de la temporada 1949-1950.
La permanencia en la máxima categoría no se pudo mantener por poco, pero el Lleida volvió a disputar una promoción de ascenso contra el Sporting de Gijón, donde un gol impidió repetir la hazaña. Después de este partido de vuelta, Mané dejó el Camp d'Esports. Su carrera continuó con éxitos notables, logrando dos ascensos más a Primera División con el Alavés (1997-1998) y el Levante (2005-2006). En Vitoria, se le recuerda especialmente por llevar al equipo babazorro a la final de la Copa de la UEFA (1998-1999), donde perdieron contra el Liverpool por un autogol en la prórroga.
Mané cambió el equipo de arriba abajo con una mezcla de veteranos, promesas y canteranos y a la primera recuperó la categoría.
Actualmente, Mané se encuentra retirado del fútbol, pero la ciudad de Lleida todavía considera que le debe un merecido homenaje por su contribución histórica al club y a la ciudad.




