A pesar de que Lleida cuenta con solo 18 gasolineras de la marca, la antigua Cepsa ve en el territorio un potencial estratégico para convertirse en referente de las moléculas verdes. La compañía planea invertir 600 millones de euros hasta 2030 para poner en marcha una treintena de plantas de biogás en toda España.
La alianza con el Patronato de Promoción Económica de la Diputación de Lleida y la Fundación Comunitaria Raimat pretende fomentar los biopolígonos, áreas donde los residuos agroganaderos se transforman en energía y biofertilizantes. Este modelo busca descarbonizar el consumo energético aprovechando la infraestructura agroindustrial existente.
“"El desarrollo de la bioeconomía circular puede mejorar la viabilidad y sostenibilidad de la producción primaria."
El proyecto se suma a otras iniciativas relevantes en la zona, como la planta proyectada por Copenhagen Infrastructure Partners en La Sentiu de Sió, que prevé una inversión de hasta 90 millones de euros, aunque estos desarrollos conviven con la oposición de plataformas vecinales.




