La colocación de la placa inaugural del futuro complejo ha suscitado críticas por la falta de sensibilidad hacia la lengua propia del territorio. Los promotores, la empresa francesa Frey y el grupo Eurofund, han sido cuestionados por ignorar el catalán en este acto simbólico en la capital del Segrià.
A pesar del impacto económico previsto y la creación de empleo, diversos sectores recuerdan que el respeto a la normativa lingüística de Catalunya es fundamental para la integración de los proyectos en el entorno local de Ponent.




