La nueva infraestructura, situada en la comarca del Segrià, contará con una superficie de más de 800 metros cuadrados y capacidad para 31 efectivos. El proyecto supone una inversión de 1,9 millones de euros por parte del Govern y servirá como modelo para otros parques de bomberos voluntarios en el territorio catalán.
“"La actuación permitirá tener un parque digno y a la altura del buen trabajo que hacen los bomberos."
Los bomberos de la localidad llevaban reclamando estas instalaciones desde hace 18 años. En 2021, se vieron obligados a abandonar su antigua sede por fallos estructurales, trasladándose provisionalmente a un almacén municipal. El nuevo edificio incluirá gimnasio, cocina, zona de cocheras y mantenimiento mecánico.




