El operativo policial se activó tras una manifestación del colectivo pakistaní, a la que asistieron unas 150 personas. Esta comunidad había sido objeto de agresiones por parte de otro grupo de jóvenes, muchos de ellos menores, en noches anteriores. Cuando la manifestación finalizó, un grupo de aproximadamente 20 individuos se negó a disolverse a pesar de las indicaciones policiales. Algunos de ellos portaban palos y armas blancas, presuntamente con la intención de buscar a los agresores de las noches precedentes.
Los Mossos procedieron a la detención de siete personas por delitos de desobediencia y desórdenes públicos. Estas detenciones se suman a las cinco anteriores realizadas desde el pasado viernes por los mismos hechos: dos menores agresores detenidos el viernes, una tercera persona del colectivo pakistaní el sábado, y dos agresores más el domingo.
La policía ha valorado positivamente el desarrollo del operativo, que comenzó alrededor de las siete de la tarde y se prolongó hasta las once de la noche. Los Mossos d'Esquadra han anunciado que reforzarán la colaboración con la comunidad pakistaní a través de la Oficina de Relaciones con la Comunidad (ORC) para buscar soluciones al conflicto generado en la zona. Además, se mantendrán dispositivos preventivos durante los próximos días para evitar nuevos incidentes.




