El estreno mundial incluye tanto el “Prélude et Danse” como la “Scene I — Air de Manassès”, un aria para tenor, orquesta y coro que hasta ahora nunca había sonado en público. Este descubrimiento es crucial en la musicología raveliana, dado que el compositor dejó un catálogo relativamente reducido, de unas ochenta obras.
“"Viñes tenía una personalidad obsesiva que lo guardaba todo. Los dos fondos principales de Viñes, el Archivo Municipal de Lleida y la Universidad de Lleida, reúnen más de 10.000 documentos."
El manuscrito de Sémiramis fue localizado en el año 2000 en una subasta de documentos procedentes de la casa de Ravel y adquirido por la Bibliothèque nationale de France, pero había permanecido inexplorado durante dos décadas. El estreno coincide con la conmemoración del 150 aniversario del nacimiento de Ravel y de Viñes.
Musicalmente, la obra muestra a un Ravel joven, influido por el orientalismo ruso de compositores como Rimski-Kórsakov y Borodin, así como por su profesor Gabriel Fauré. La obra se incorpora definitivamente al corpus musical del compositor francés, reafirmando el papel de Ricard Viñes como testigo privilegiado de la vida cultural parisina.




