El encuentro, disputado en Portugal, fue muy igualado inicialmente, llegando al descanso con un 0-0. Aunque los ilerdenses se vieron por detrás en el marcador (1-0 y 2-1) en la segunda mitad, demostraron gran oficio para remontar.
La reacción fue fulminante, pasando del 2-1 al 2-3 en solo dos minutos. El gol definitivo que selló el 2-4 llegó gracias a una falta directa magistralmente ejecutada por Nico Ojeda, consolidando la ventaja.
“"Ha sido un partido muy serio por nuestra parte. Éramos muy conscientes del partido que teníamos que hacer aquí para sacar un buen resultado o para que la eliminatoria sobre todo se decidiera en casa, y creo que lo hemos conseguido."
El técnico Edu Amat señaló que la primera parte fue "prácticamente excelente" a nivel defensivo, indicando que el rival apenas generó peligro. También calificó la parada de falta directa de Xavi Bosch como un "punto clave del duelo" que permitió al equipo entender que era su momento.
A pesar del buen resultado, Amat quiso rebajar la euforia, recordando que "queda mucho" y que una diferencia de "dos goles con estos equipos no es absolutamente nada", apelando a la prudencia de cara al partido de vuelta.
En los otros duelos catalano-portugueses, el Calafell y el Caldes también lograron la victoria como locales, imponiéndose por 1-0 al Braga y por 6-5 al Juventude Pacense, respectivamente.




